La cocina de Belice es la más distinta de Centroamérica, y por la misma razón que todo lo demás en el país: aquí se cruzan el Caribe anglófono, la herencia maya, la cocina garífuna, la mexicana del norte y hasta la menonita y la china. El resultado no se parece a nada de los países vecinos.
Estos son los platos que definen la mesa beliceña.
Rice and beans (y beans and rice)
Son dos platos distintos y confundirlos delata al recién llegado.
Rice and beans es el arroz cocinado junto con los frijoles rojos y leche de coco, de modo que sale un arroz teñido, graso y aromático. Es el plato nacional de facto, y casi siempre se sirve con pollo guisado, ensalada de col y plátano frito.
Beans and rice, en cambio, es arroz blanco con los frijoles servidos aparte, en caldo. Pide uno u otro con propiedad y te ganarás una sonrisa.
Stew chicken
El pollo guisado beliceño, marinado con recado rojo (una pasta de achiote de origen maya) y cocinado hasta quedar oscuro y pegajoso. Junto al rice and beans forma el plato del día en cualquier fonda del país.
Para desayunar
- Fry jacks. Triángulos de masa frita, huecos y crujientes, que se rellenan de frijol refrito, queso, huevo o jamón. El desayuno beliceño por excelencia.
- Johnny cakes. Panecillos densos de harina y coco, cocidos al horno y abiertos para rellenar.
- Huevos con chaya. Con la hoja verde maya, parecida a la espinaca, que crece en cualquier patio.
Antojitos de la calle
- Garnaches. Tortilla frita con frijol refrito, queso rallado y col encurtida. Se venden por unidades y cuestan céntimos.
- Salbutes y panades. Los primeros, tortilla inflada con pollo encima; los segundos, empanadillas fritas de pescado o frijol.
- Tamales y bollos. De masa de maíz con recado y pollo, envueltos en hoja de plátano.
- Conch fritters. Buñuelos de caracola. Solo en temporada abierta, que se cierra parte del año para proteger la especie.

La cocina garífuna
En la costa sur, en Dangriga, Hopkins y Punta Gorda, se come distinto. El plato mayor es el hudut: pescado cocinado en un caldo espeso de leche de coco, servido con fufu, un puré de plátano verde y maduro que se machaca a mano en un mortero de madera.
Prueba también el sere, otra sopa de coco y pescado, y el ereba o pan de casabe: una torta fina y crujiente de yuca amarga, cuya elaboración es tan laboriosa que fue reconocida por la UNESCO como parte del patrimonio cultural garífuna.
Marie Sharp’s
No es un plato, es una institución. La salsa picante de habanero y zanahoria que Marie Sharp empezó a hacer en su cocina de Dangriga está hoy en todas las mesas del país, del puesto callejero al hotel de lujo. Hay versiones desde la suave hasta la temeraria «Beware».
Es el mejor recuerdo comestible que te puedes llevar, y se compra a precio local en cualquier supermercado.
Bebidas
- Belikin. La cerveza nacional, con la estampa de Altun Ha en la etiqueta. Prácticamente la única que se encuentra.
- Ron beliceño. Se produce en el país y es barato y decente.
- Seaweed shake. Batido de alga marina con leche, canela y nuez moscada. Suena peor de lo que está.
- Jugos de temporada: tamarindo, marañón, soursop (guanábana) y horchata de arroz.
Dónde comer
Belice es caro comparado con sus vecinos, pero la comida local no. Busca los puestos de calle y los locales sin carta en inglés turístico: en San Ignacio, el mercado; en Caye Caulker, las parrillas de la tarde; en Hopkins y Dangriga, las cocinas garífunas de las casas particulares, que suelen requerir avisar con unas horas de antelación.
Las temporadas de langosta y caracola están reguladas por ley y cambian de fechas. Si te la ofrecen fuera de temporada, no la pidas.




