Después de días de calor pegajoso en la costa, llegar a Boquete es un alivio físico. Este pueblo de las tierras altas de Chiriquí está a unos 1.200 metros, huele a café tostado y por las tardes se llena de una niebla fina que los locales llaman bajareque y que, con sol, dibuja arcoíris sobre el valle.
Es el destino de montaña de Panamá y la base para subir el punto más alto del país.
El volcán Barú
Con 3.475 metros, el Barú es la cumbre de Panamá y tiene un premio poco común: en un día realmente despejado se ven los dos océanos a la vez, el Pacífico y el Caribe. No ocurre siempre, ni mucho menos, pero cuando ocurre justifica la noche en vela.
Subir a pie
Son unos 13 o 14 kilómetros de subida continua por pista, con más de 1.800 metros de desnivel. La ascensión clásica arranca de madrugada, hacia medianoche, para llegar arriba al amanecer. Entre cinco y siete horas de subida y cuatro o cinco de bajada.
No es técnico, pero es largo y monótono, y arriba hace frío de verdad: puede rondar el cero con viento. Gorro, guantes, capas y frontal con pilas de repuesto.
Subir en 4×4
Hay todoterrenos que suben por la pista de madrugada. Es la opción razonable si no vas a caminar ocho horas o si viajas con poco tiempo. Igualmente hay que salir de noche.
El Sendero de los Quetzales
La caminata más bonita del país: unos 8 kilómetros de bosque nuboso entre Boquete y Cerro Punta, atravesando el parque nacional Volcán Barú. El nombre no es decorativo, aquí habita el quetzal, y la mejor temporada para verlo va de febrero a mayo, cuando anida.
Se hace mejor de Cerro Punta a Boquete, porque así se camina más en bajada. Hay que organizar el transporte de vuelta, y conviene ir con guía: la señalización es pobre y ha habido excursionistas perdidos.

El café geisha
Las fincas de Boquete producen la variedad geisha, que en subastas especializadas ha alcanzado algunos de los precios por libra más altos del mundo. La altitud, el suelo volcánico y el bajareque crean unas condiciones difíciles de replicar.
Casi todas las fincas ofrecen visita guiada con cata: se recorre el cafetal, se ve el beneficio y se termina probando varios lotes. Es de las mejores actividades del pueblo aunque no seas especialmente cafetero. Reserva con antelación.
Qué más hacer
- Los Cangilones de Gualaca: un cañón estrecho de roca por el que corre un río de agua turquesa, a media hora en coche. Se puede nadar.
- Aguas termales de Caldera: pozas de agua caliente junto al río, sencillas y populares entre la gente local.
- El Pianista y Lost Waterfalls: senderos cortos de bosque nuboso con cascadas, perfectos si no vas a subir el Barú.
- Rafting en el río Chiriquí: aguas bravas de nivel medio en temporada de lluvias.
- Tirolinas sobre el bosque nuboso y avistamiento de aves con guía local.

Cómo llegar
Lo habitual es volar de la capital a David (unos 50 minutos) y tomar de ahí un autobús o taxi hasta Boquete, a unos 40 minutos. Por carretera desde Ciudad de Panamá son entre seis y siete horas por la Interamericana, con autobuses nocturnos directos a David.
Cuándo ir
La estación seca (diciembre a abril) es la más fiable para subir el Barú y para ver los dos océanos. En enero se celebra la Feria de las Flores y del Café, la gran fiesta del pueblo: mucho ambiente, pero alojamiento lleno y caro. Reserva con meses de antelación si vas en esas fechas.
Lleva siempre una chaqueta: por la noche Boquete refresca de verdad y muchos alojamientos no tienen calefacción.




